{"id":604,"date":"2003-08-23T18:59:00","date_gmt":"2003-08-23T18:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amexpas.net\/articulos\/?p=604"},"modified":"2022-08-23T19:04:10","modified_gmt":"2022-08-23T19:04:10","slug":"ajuste-social-y-presiones-de-grupo-para-ninos-sobredotados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.amexpas.net\/articulos\/ajuste-social-y-presiones-de-grupo-para-ninos-sobredotados\/","title":{"rendered":"Ajuste social y presiones de grupo para ni\u00f1os sobredotados"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Traducido por Janet B. S\u00e1enz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Este art\u00edculo de Sylvia Rimm aborda los problemas sociales a los que se enfrentan habitualmente los j\u00f3venes sobredotados. Da ejemplos situacionales y ofrece sugerencias a los padres sobre c\u00f3mo tratar los problemas que puedan surgir. Se discuten las presiones de los compa\u00f1eros, as\u00ed como las estrategias para que los padres ayuden a sus hijos a elegir el grupo de compa\u00f1eros \u00abadecuado\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los padres de ni\u00f1os con sobredotaci\u00f3n a menudo se preguntan y se preocupan por las relaciones de sus hijos con sus compa\u00f1eros. Es posible que escuchen historias de ni\u00f1os sobredotados que salen mal debido a la presi\u00f3n de sus compa\u00f1eros o de ni\u00f1os dotados que se sienten aislados. Este art\u00edculo abordar\u00e1 tres temas: 1) Lo que dice la investigaci\u00f3n sobre los ni\u00f1os sobredotados y las relaciones con sus compa\u00f1eros; 2) Cu\u00e1nta participaci\u00f3n deben tener los padres para influir en las relaciones de sus hijos con sus compa\u00f1eros; y 3) Qu\u00e9 pueden hacer los padres cuando los ni\u00f1os con sobredotaci\u00f3n est\u00e1n en el grupo de compa\u00f1eros \u201cequivocado\u201d. Estos problemas pueden ser bastante diferentes para los ni\u00f1os de primaria que para los ni\u00f1os mayores.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los a\u00f1os de Primaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios de ni\u00f1os sobredotados en edad de primaria en realidad encontraron que tienden a agradarles a sus compa\u00f1eros, y en un estudio se descubri\u00f3 que eran m\u00e1s populares que sus compa\u00f1eros (Udvari y Rubin, 1996; Austin y Draper, 1981; Schneider, 1987).; Schneider, Clegg, Byrne, Ledingham y Crombie, 1989). Tanto los ni\u00f1os como los adultos se ven influenciados por sus compa\u00f1eros, pero los ni\u00f1os que todav\u00eda est\u00e1n en el proceso de desarrollar un sistema de valores son m\u00e1s vulnerables a las influencias negativas (Rimm, 2000). Los padres deben tomar una posici\u00f3n proactiva en las conversaciones sobre amistades durante la primera infancia para sentar las bases para que los ni\u00f1os tomen buenas decisiones sobre amigos m\u00e1s adelante. Usted puede ayudar a sus hijos a elegir buenos amigos ense\u00f1\u00e1ndoles lo que significa ser un buen amigo. Por ejemplo, para un ni\u00f1o peque\u00f1o podr\u00eda hablar sobre la bondad, el amor por el aprendizaje, la honestidad, el compartir y divertirse juntos. Para los ni\u00f1os sobredotados, es especialmente importante que elijan compa\u00f1eros que disfruten aprendiendo para que se sientan seguros de su propia motivaci\u00f3n para aprender. Aqu\u00ed hay dos ejemplos de oportunidades para ense\u00f1ar a los ni\u00f1os sobre las relaciones con los compa\u00f1eros:<\/p>\n\n\n\n<p>Sam disfruta del tiempo con su amigo Nick, pero despu\u00e9s de las citas para jugar, Sam parece ser un ni\u00f1o diferente. El lenguaje de Sam cambia a un vocabulario feo que nunca ha escuchado en casa. Empuja los l\u00edmites y es irrespetuoso con sus padres. Sam tambi\u00e9n ha compartido historias sobre el comportamiento problem\u00e1tico de Nick en la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>La alumna de primer grado Hannah quer\u00eda perforarse las orejas. Sus padres la consideraban demasiado joven para aretes, pero no estaban seguros de c\u00f3mo manejar la fuerte persuasi\u00f3n de Hannah basada en querer encajar con sus amigos, quienes ten\u00edan perforaciones en las orejas y usaban aretes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Sam, los padres no deben dudar en establecer l\u00edmites para sus hijos si descubren que seleccionan amigos que se portan mal o son negativos. Si observan que los amigos son una mala influencia para sus hijos, es mejor pedirles que dejen de jugar con ellos temporalmente. Tambi\u00e9n es importante explicarles a los ni\u00f1os que las personas cambian y que cuando el comportamiento de sus amigos mejore, es posible que vuelvan a jugar juntos. Por ejemplo, es posible que Sam tenga que decirle a Nick: \u201cMi mam\u00e1 [o pap\u00e1] dice que no puedo jugar con ni\u00f1os que usan malas palabras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Hannah, los padres no tienen ninguna raz\u00f3n para prohibir que Hannah juegue con sus amigas que \u201cusan aretes\u201d. Pueden decidir decirle a Hannah que los aretes no son apropiados para ella a esta edad y que tendr\u00e1 que esperar hasta la escuela intermedia o secundaria. No se trata de un momento \u00abadecuado\u00bb para los aretes, sino de la decisi\u00f3n de los padres sobre sus propios valores y de ense\u00f1arles a los ni\u00f1os desde temprano que habr\u00e1 momentos en el futuro en los que ser\u00e1n diferentes a sus amigos en funci\u00f3n de sus propios valores familiares. Una discusi\u00f3n sobre las diferencias y la independencia ayudar\u00e1 a prepararlos para los pr\u00f3ximos a\u00f1os m\u00e1s intensos y presionados por los compa\u00f1eros en la escuela intermedia y secundaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los a\u00f1os de Secundaria y Preparatoria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os de secundaria y preparatoria pueden ser bastante solitarios para algunos adolescentes sobredotados. Los adolescentes con sobredotaci\u00f3n a menudo expresan conflicto sobre sus dotes. Valoran ser inteligentes, pero casi siempre se dan cuenta de que la sobredotaci\u00f3n exige un precio social. Estos son algunos de los comentarios de estudiantes dotados de secundaria con quienes me reun\u00ed en grupos de enfoque sobre la presi\u00f3n de grupo:<\/p>\n\n\n\n<p>Deseo mucho obtener A para mis padres y para m\u00ed, pero tambi\u00e9n quiero ser aceptado por el grupo \u00abpopular\u00bb de nuestra escuela. El grupo \u00abpopular\u00bb considera a los estudiantes que obtienen todas las A como nerds.<\/p>\n\n\n\n<p>Sol\u00eda \u200b\u200bser considerado inteligente en mi antigua escuela, pero a mis amigos nunca pareci\u00f3 importarles. Despu\u00e9s de ingresar a la escuela de imanes para sobredotados y contarles a mis amigos en mi vecindario, comenzaron a empujarme y llamarme \u00abnerd\u00bb. Se burlan de m\u00ed y dicen que soy d\u00e9bil porque soy inteligente.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra clase, tenemos dos personas en quinto grado que van a matem\u00e1ticas de s\u00e9ptimo grado. Los ni\u00f1os est\u00e1n celosos y tratan de golpearlos y lastimarlos, solo porque son nerds.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de 3500 estudiantes de secundaria de Minnesota respondieron a una pregunta de una columna de un peri\u00f3dico que preguntaba si preferir\u00edan ser los estudiantes m\u00e1s guapos, m\u00e1s atl\u00e9ticos o inteligentes de su clase. Se supon\u00eda que los encuestados deb\u00edan escribir un ensayo para respaldar sus respuestas (Schroeder-Davis, 1999). Aunque m\u00e1s estudiantes favorecieron \u00abm\u00e1s inteligente\u00bb (53,8 por ciento), seguido de \u00abm\u00e1s atl\u00e9tico\u00bb (37,3 por ciento) y \u00abm\u00e1s guapo\u00bb (solo 8,9 por ciento), el an\u00e1lisis de contenido de estos ensayos de estudiantes mostr\u00f3 que los estudiantes eran conscientes de un anti- estigma intelectual expresado por los pares. El veintid\u00f3s por ciento aludi\u00f3 directamente a ese estigma, y \u200b\u200bcasi ninguno atribuy\u00f3 ning\u00fan beneficio social inmediato a ser m\u00e1s inteligente (Neihart, Reis, Robinson y Moon, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>Una encuesta realizada por Brown y Steinberg (1990) de 8.000 estudiantes de secundaria en California y Wisconsin encontr\u00f3 que menos del 10 por ciento de los de alto rendimiento estaban dispuestos a ser identificados como parte de la multitud de \u00abcerebros\u00bb, y los estudiantes a menudo se retiraban del debate. clubes de computaci\u00f3n y clases de honores para evitar ser etiquetado como \u00abgeek\u00bb, \u00abdweeb\u00bb o \u00abnerd\u00bb (Davis &amp; Rimm, 2003). El porcentaje fue a\u00fan m\u00e1s bajo para las mujeres que para los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de los afroamericanos de alto rendimiento encuestados en el estudio de Brown y Steinberg estaba dispuesto a ser considerado parte de la multitud de \u00abcerebros\u00bb. Esta presi\u00f3n social fue confirmada por Ford (1994-95). En su estudio de ni\u00f1as afroamericanas sobredotadas, la presi\u00f3n de los compa\u00f1eros tuvo un poderoso efecto negativo en su rendimiento escolar. M\u00e1s de la mitad de las ni\u00f1as en su estudio indicaron que sus compa\u00f1eros se burlaban de ellas por su alto rendimiento, y un tercio fueron acusadas de \u201cactuar como blancas\u201d. Estas experiencias negativas provocaron sentimientos de alienaci\u00f3n y rechazo, as\u00ed como de retraimiento y bajo rendimiento de estas ni\u00f1as. Marva Collins, afroamericana y fundadora de Urban Preparatory School en Chicago, recuerda sus luchas.<\/p>\n\n\n\n<p>Crec\u00ed como afroamericana durante el peor per\u00edodo de racismo en Alabama. Si me llamaran con un nombre racista y le dijera a mi pap\u00e1 y a mi abuelo, simplemente me mirar\u00edan sin sorpresa y dir\u00edan \u201c\u00bfY\u2026?\u201d La gente me dec\u00eda cuando era ni\u00f1a: \u201c\u00bfNo lo sabes? Los ni\u00f1os negros no pueden hacer esas cosas\u201d. Nunca me di cuenta de que, por ser una joven negra, era inferior a los dem\u00e1s. Nunca cre\u00ed en las palabras \u00abno puedo\u00bb. Todo lo que he hecho en mi vida me han dicho que no pod\u00eda hacerlo, as\u00ed que cuando alguien me dice lo que no puedo hacer, s\u00e9 que estoy en el camino correcto. \u201cYo puedo\u201d se ha convertido en mi mantra. Los ni\u00f1os me molestaban mucho. Dir\u00edan: \u00abCrees que eres m\u00e1s que nosotros\u00bb. Mis padres ten\u00edan que recogerme de la escuela secundaria todos los d\u00edas porque los ni\u00f1os quer\u00edan pelear conmigo, ara\u00f1ando y tirando de mi cabello. (Rimm y Rimm-Kaufman, 2001)<\/p>\n\n\n\n<p>Luftig y Nichols (1989) tambi\u00e9n encontraron evidencia de que los ni\u00f1os sobredotados ocultaban o enmascaraban su talento siendo divertidos. En contraste con los adolescentes promedio y las ni\u00f1as sobresalientes, Luftig y Nichols (1990) encontraron que los ni\u00f1os con sobredotaci\u00f3n eran los m\u00e1s populares, los ni\u00f1os sin sobredotaci\u00f3n y las ni\u00f1as sin sobredotaci\u00f3n ocupaban el segundo lugar entre los m\u00e1s populares y, finalmente, las chicas dotadas eran las menos populares de los cuatro grupos. El quince por ciento de las mujeres exitosas en el estudio See Jane Win consideraron el aislamiento social como su experiencia m\u00e1s negativa en la infancia. Un estudio de m\u00e1s de 1000 mujeres exitosas (Rimm, Rimm-Kaufman y Rimm, 1999) encontr\u00f3 que el tema de un precio social a pagar era com\u00fan entre muchas que eran excelentes estudiantes. Algunas mujeres comentaron que intencionalmente les fue mal en los ex\u00e1menes o no entregaron las tareas. Sin embargo, su alejamiento de los logros para preservar su yo social fue t\u00edpicamente temporal, y ellos, sus padres o un maestro reconocieron la disfunci\u00f3n de su breve bajo rendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, Martha Aarons, flautista de la Orquesta Sinf\u00f3nica de Cleveland, record\u00f3 haber llegado a casa de la escuela secundaria y llorar todos los d\u00edas porque los ni\u00f1os la llamaban \u00abpiernas peludas\u00bb y \u00abcerebro\u00bb. No fue un momento f\u00e1cil para un estudiante sobresaliente que amaba la m\u00fasica cl\u00e1sica. Fue traum\u00e1tico para ella y le tom\u00f3 a\u00f1os recuperarse de esa tristeza. La asistencia a los campamentos musicales de verano disip\u00f3 la presi\u00f3n y le asegur\u00f3 que hab\u00eda otros como ella. Hizo muchos amigos a trav\u00e9s de su m\u00fasica (Rimm &amp; Rimm-Kaufman, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>Los adolescentes dotados a menudo expresan sentimientos de diferencia (Swiatek &amp; Dorr, 1998; Rimm et al., 1999; Rimm &amp; Rimm-Kaufman, 2001). Manor-Bullock, Look y Dixon (1995) sugirieron que estos sentimientos son el resultado de la etiqueta de \u00absobredotados\u00bb, aunque las mujeres sobresalientes entrevistadas para la investigaci\u00f3n See Jane Win expresaron sentimientos de diferencia con frecuencia, estuvieran o no en la programaci\u00f3n de sobredotaci\u00f3n. Coleman y Cross (1988) sugirieron que incluso cuando los ni\u00f1os no se sienten diferentes, a veces asumen que los dem\u00e1s los perciben como diferentes y, por lo tanto, creen que la percepci\u00f3n interferir\u00e1 con sus interacciones sociales. El estudio de Coleman y Cross se\u00f1ala que el estigma de la sobredotaci\u00f3n no tiene que demostrarse como real si los estudiantes asumen que es real. De todos modos, sus creencias sobre el estigma tendr\u00e1n un efecto en sus relaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobredotaci\u00f3n Extrema<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos estudios que han comparado el ajuste social de estudiantes moderadamente dotados con estudiantes con un coeficiente intelectual extremadamente alto han concluido que la popularidad es un problema mucho mayor para los estudiantes con una inteligencia inusualmente alta (Austin y Draper, 1981; Feldman, 1986; Gallagher, 1958; Hollingworth, 1942). ), y que los ni\u00f1os sobresalientes tienen problemas sociales mucho mayores, probablemente relacionados con lo alejadas de la norma que son sus experiencias de pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Gross (1993) encontr\u00f3 entre los estudiantes con un coeficiente intelectual de 160+, el ochenta por ciento de ellos informaron que experimentaron un aislamiento social intenso en un sal\u00f3n de clases regular y estaban monitoreando continuamente su comportamiento social para ajustarse a las expectativas de su grupo de compa\u00f1eros. Eso, en combinaci\u00f3n con su plan de estudios con frecuencia poco desafiante, les caus\u00f3 un estr\u00e9s emocional continuo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C\u00f3mo pueden las familias brindar apoyo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que las relaciones positivas con los padres normalmente no son da\u00f1inas para las relaciones con los compa\u00f1eros (Montemayer, 1984), la dependencia de los compa\u00f1eros para el consejo y la aceptaci\u00f3n puede asociarse negativamente con la cercan\u00eda a los padres (Kandel &amp; Lesser, 1972). Las disputas continuas con los padres parecen impulsar a los adolescentes a una mayor dependencia y aceptaci\u00f3n de las normas de los compa\u00f1eros, con rechazo de las normas de los padres (Hill, 1980). Mantener un entorno familiar positivo ayuda a los ni\u00f1os sobresalientes a lidiar con la presi\u00f3n de los compa\u00f1eros contra los sobredotados que pueden sentir durante la adolescencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es importante que los padres valoren y apoyen el talento de sus hijos durante este per\u00edodo precario de su desarrollo y no aumenten las presiones que el ni\u00f1o ya est\u00e1 sintiendo. Los padres deben tener especial cuidado de no enfatizar la popularidad y el \u00e9xito social. En cambio, los padres pueden tener que contrarrestar los mensajes de popularidad de los compa\u00f1eros se\u00f1alando que el \u00e9nfasis en la popularidad, como una forma competitiva de amistad, termina con la graduaci\u00f3n de la escuela secundaria (Rimm, 1988). Deber\u00e1n apoyar a sus estudiantes conscientes y se\u00f1alarles las recompensas que se avecinan, incluidas buenas becas y universidades excelentes, y explicarles que una vez que comience la universidad, el estr\u00e9s en la popularidad desaparecer\u00e1 y se considerar\u00e1 inmaduro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres tambi\u00e9n pueden fomentar el desarrollo de intereses positivos que, en \u00faltima instancia, los conducir\u00e1n a grupos de compa\u00f1eros positivos y confianza social. La investigaci\u00f3n de See Jane Win mostr\u00f3 que las ni\u00f1as sobresalientes que sent\u00edan una presi\u00f3n negativa de sus compa\u00f1eros a menudo enfrentaban esa presi\u00f3n con la participaci\u00f3n en intereses y actividades. Los exploradores, la m\u00fasica, la equitaci\u00f3n, los grupos religiosos y los deportes proporcionaron escenarios para desarrollar la confianza en s\u00ed mismos y la amistad. Incluso durante la adolescencia, los ni\u00f1os deben seguir participando en actividades familiares. Si los adolescentes se sienten solos, es posible que los padres deseen invitar a un amigo a unirse a las actividades familiares. Por otro lado, si los adolescentes son demasiado sociables, las familias pueden reservar el tiempo familiar solo para crear v\u00ednculos familiares e insistir en que los amigos no se unan a la familia en estas ocasiones especiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente, la mejor manera de apoyar a los estudiantes dotados y talentosos, en particular a los adolescentes, es ayudar a formar un grupo de compa\u00f1erismo de sobredotados. Fomentar\u00e1 el alto rendimiento y reforzar\u00e1 el pleno uso de los talentos de los estudiantes. Las orquestas sinf\u00f3nicas juveniles, los s\u00e1bados de alto nivel, los programas de verano, las clases especiales, los equipos de debate, los equipos intelectuales y creativos y los grupos de discusi\u00f3n de pares talentosos ayudan a los j\u00f3venes a valorar su talento y a construir autoconceptos e identidades constructivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante es que las escuelas deben proporcionar consejeros y psic\u00f3logos escolares que est\u00e9n capacitados para comprender las presiones de los compa\u00f1eros y el aislamiento que sienten los ni\u00f1os sobresalientes para que el aislamiento social no conduzca a la ira hacia ellos mismos o hacia los dem\u00e1s. Si no hay adultos informados disponibles para apoyar a estos estudiantes dotados en sus escuelas, de hecho, corren el riesgo de usar sus habilidades cognitivas y sensibilidades dotadas para da\u00f1arse a s\u00ed mismos y a la sociedad en lugar de hacer las contribuciones de las que son capaces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si sus hijos adolescentes est\u00e1n en grupos negativos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los compa\u00f1eros que fuman, beben alcohol, consumen drogas y se oponen a la escuela ya los padres presionar\u00e1n a sus hijos para que hagan lo mismo. Es probable que los compa\u00f1eros que son excelentes estudiantes, que participan en actividades extracurriculares y que est\u00e1n ocupados desarrollando habilidades e intereses tengan un efecto positivo en sus hijos. A veces, los padres y los maestros pueden dejarse enga\u00f1ar por el comportamiento escolar de los adolescentes. Es decir, en ocasiones, incluso los ni\u00f1os aparentemente seropositivos llevan una vida social muy diferente y poco saludable fuera de la escuela sin que sus familias lo sepan.<\/p>\n\n\n\n<p>Si su hijo ya est\u00e1 en un grupo de compa\u00f1eros negativos, aqu\u00ed hay algunas posibles soluciones sugeridas para separarlos de sus amigos negativos. Desafortunadamente, todos estos son m\u00e1s efectivos con los ni\u00f1os de la escuela intermedia que con los de la escuela secundaria, y no se garantiza que ninguno sea una soluci\u00f3n. Vale la pena considerar todos (Rimm et al., 1999):<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #1: Sustituir una relaci\u00f3n positiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La t\u00e9cnica m\u00e1s positiva para sacar a un adolescente de un grupo de compa\u00f1eros negativos es involucrarlo en una experiencia positiva con compa\u00f1eros, como un programa de enriquecimiento divertido, un club religioso o grupo de exploradores, un grupo de inter\u00e9s especial, un deporte, teatro, arte, m\u00fasica, una actividad de escritura creativa, un programa o campamento de verano, o una experiencia de viaje para j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #2: Prohibir una amistad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n algo efectivo en la escuela intermedia y posiblemente en los primeros a\u00f1os de la escuela secundaria, pero probablemente no m\u00e1s all\u00e1 de eso, es un mensaje claro para su hijo de que desea que no se haga amigo de individuos o grupos de ni\u00f1os en particular. Deber\u00e1 justificar la prohibici\u00f3n explicando que considera que su comportamiento es inaceptable y que solo les permitir\u00e1 ser amigos fuera de la escuela si observa cambios positivos en los otros adolescentes. Si usted y el otro padre de su hijo est\u00e1n de acuerdo con esa filosof\u00eda, es m\u00e1s probable que su hijo la acepte. Como padres, si no est\u00e1n de acuerdo, no pierdan el tiempo prohibiendo la amistad. Su hijo ignorar\u00e1 el mensaje que no le gusta si recibe un mensaje igualmente poderoso que prefiere de su otro padre. Si alguno de ustedes cree que su hijo deber\u00eda tener derecho a elegir los amigos que desee, lo har\u00e1, independientemente de que uno de los padres insista en que no se lo permita.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #3: Ingresar a Concursos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anime a su hijo a participar en un concurso o actividad en la que tenga la oportunidad de ganar o ganar una parte importante. No dude en hablar en privado con un entrenador o maestro sobre sus esfuerzos para revertir el negativismo de su hijo. Los ni\u00f1os ganadores a menudo son excluidos de los grupos de compa\u00f1eros que tienen una actitud negativa hacia la escuela. Ganar un concurso de oratoria, arte o m\u00fasica ofrece a los estudiantes un estatus de compa\u00f1ero y hace que parezcan m\u00e1s interesantes para los estudiantes positivos. A veces, una victoria es suficiente para separar a un adolescente de un grupo de compa\u00f1eros negativos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #4: Un emocionante viaje familiar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un viaje familiar puede distraer a su hijo descarriado de la negatividad. El tiempo lejos de sus compa\u00f1eros en un entorno completamente nuevo puede canalizar la independencia de su hijo. Los viajes de uno a uno pueden ser importantes para reducir temporalmente la tensi\u00f3n y mejorar la cercan\u00eda familiar. Un padre y un adolescente en un viaje pueden ser mejores que toda la familia porque es m\u00e1s probable que el adolescente se relaje sin problemas de rivalidad entre hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #5: Actividades de voluntariado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Participar con grupos familiares, religiosos o comunitarios en los esfuerzos para ayudar a otras personas necesitadas genera confianza en los adolescentes. Cuando se sienten bien con sus contribuciones, es menos probable que se unan a los adolescentes negativos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soluci\u00f3n #6: Cambiar de escuela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una \u00faltima consideraci\u00f3n. Esto funciona de manera m\u00e1s efectiva al comienzo de una relaci\u00f3n negativa con un grupo de compa\u00f1eros antes de que su hijo se involucre demasiado con un grupo. Tambi\u00e9n funciona mejor si el grupo negativo no vive en el vecindario circundante y si su hijo y sus amigos a\u00fan no conducen. Ha sido extremadamente poderoso para algunos estudiantes que han sido clientes de Family Achievement Clinic, pero debe usarse con moderaci\u00f3n. Las escuelas nuevas tambi\u00e9n tienen grupos de compa\u00f1eros negativos que pueden atraer a su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si presenta alguno de estos posibles separadores a sus hijos, no espere que les gusten. Sus adolescentes pueden pelear con usted si se les presiona para participar. Ni siquiera deber\u00edan sugerirse como opciones, o seguramente no las seleccionar\u00e1n. Sin embargo, puede permitirles o incluso alentarlos a elegir entre actividades. Por ejemplo, pueden elegir el programa de verano de escritura creativa o m\u00fasica que les parezca m\u00e1s interesante. Estas son las elecciones que pueden hacer de manera efectiva. Estas opciones fomentar\u00e1n su independencia y pueden disminuir su resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Austin, A. B., &amp; Draper, D. C. (1981).&nbsp;Peer relationships of the academically gifted: A review.&nbsp;Gifted Child Quarterly, 25, 129-133.<\/p>\n\n\n\n<p>Brown, B. B., &amp; Steinberg, L. (1990).&nbsp;Academic achievement and social acceptance: Skirting the \u201cbrain-nerd\u201d connection.&nbsp;Education Digest, 55(7), 55-60.<\/p>\n\n\n\n<p>Coleman, L. J., &amp; Cross, T. L. (1988).&nbsp;Is being gifted a social handicap?&nbsp;Journal for the Education of the Gifted, 11(4), 41-56.<\/p>\n\n\n\n<p>Davis, G. A., &amp; Rimm, S. B. (2003).&nbsp;Education of the gifted and talented.&nbsp;Needham Heights, MA: Allyn &amp; Bacon.<\/p>\n\n\n\n<p>Feldman, D. H. (1986).&nbsp;Giftedness as a developmentalist sees it.&nbsp;In R. J. Sternberg &amp; J. E. Davidson (Eds.), Conceptions of giftedness (pp. 285-305). Cambridge, MA: Cambridge University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Ford, D. Y. (Winter 1994\/95).&nbsp;Underachievement among gifted and non-gifted black females: A study of perceptions.&nbsp;The Journal of Secondary Gifted Education, 6(2), 165-175.<\/p>\n\n\n\n<p>Gallagher, J. J. (1958).&nbsp;Peer acceptance of highly gifted children in elementary school.&nbsp;Elementary School Journal, 58, 465-470.<\/p>\n\n\n\n<p>Gross, M. U. M. (1993).&nbsp;Exceptionally gifted children. New York: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Hill, J. P. (1980).&nbsp;The family.&nbsp;In M. Johnson (Ed.), Toward adolescence: The middle school years. Chicago: National Society for the Study of Education.<\/p>\n\n\n\n<p>Hollingworth, L. S. (1942).&nbsp;Children above 180 IQ Stanford-Binet: Origin and development. New York: World Book.<\/p>\n\n\n\n<p>Kandel, D. B., &amp; Lesser, G. S. (1972).&nbsp;Youth in two worlds. San Francisco: Jossey-Bass.<\/p>\n\n\n\n<p>Luftig, R. L., &amp; Nichols, M. L. 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